jueves, 28 de enero de 2016

EL POZO DE ZOHASSADAR 130

Otra joya del cine alemán de la década del '20 influenciada por el expresionismo es compartida por el ente que habita en lo más hondo del pozo de Zohassadar, enfocándose la historia en un connotado pianista que pierde sus manos, la weá trágica, aunque no será el fin de su carrera, ya que cuenta con la fortuna de ser transplantado, pero gran detalle, las manos pertenecían a un asesino condenado a muerte y una vez superada la etapa de rehabilitación, comienza a experimentar perturbadoras pesadillas e instintos asesinos:

ORLACS HÄNDE (1924)

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